Pekín cerrará empresas contaminantes

Pekín ha querido tomar medidas y, ante la situación de que muchos ciudadanos salen a la calle con mascarillas para evitar la contaminación del aire, no ha podido alargar esta cuestión. El gobierno de Pekín ha endurecido las medidas para luchar contra la contaminación industrial en la ciudad. El plan quinquenal ha sido prorrogado hasta el 2017, y en él se estipula la obligación de mejorar el equipamiento por parte de las empresas que más contaminan, con el objeto de disminuir las emisiones. De no ser así, se procederá a cerrar las instalaciones total o parcialmente.

Las autoridades locales serán los que identificarán a los contaminadores y se asegurarán del cumplimiento de la normativa, además de llevar a cabo la sanción de cerrar las empresas en caso contrario. Estas modificaciones del plan quinquenal solo se han llevado a cabo para reducir un 25% las emisiones de partículas en 2017. Hay medidas alternativas que se combinan con este plan, que es el veto de nuevos proyectos que incumplan las normativas impuestas.

El Ministerio de Ambiente del Gobierno Central es uno de los protagonistas de los cambios de la normativa, pues está implicado junto con el Gobierno de Pekín. Pekín ya ha comunicado que incrementará las tarifas para la emisión de dióxido de sulfuro y dióxido de nitrógeno. Además, establecerá permanentemente una emisión de componentes orgánicos volátiles el año que viene. El castigo hacia las empresas que incumplan las normativas no se limita solo al cierre. Puede tener otras consecuencias como negarles el beneficio bancario, desgravaciones de impuestos de valor añadido, etc. Las autoridades de Pekín han tomado en consideración el problema de la contaminación, que amenaza con afectar no solo a nivel ambiental y de salud, sino también a nivel económico. El turismo hacia la capital china descendió un 14% el primer semestre de este año debido, entre otras cosas, a la gran polución que hay en la ciudad.

Después de estos datos tan impactantes, Pekín decidió tomar medidas y restringir también las poluciones que emiten los coches en un 40%. El medio ambiente se resiente, y ha provocado pérdidas de más de 176.000 millones de dólares en los últimos tres.